Administración | La innovación avanza, pero todavía es insuficiente
Argentina mejoró su situación en materia de innovación productiva. Pero el camino que le falta recorrer todavía es largo.
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Posted by jimoreno in administración

La innovación avanza, pero todavía es insuficiente

Argentina mejoró su situación en materia de innovación productiva. Pero el camino que le falta recorrer todavía es largo.

Esta es una de las conclusiones de la tercera edición del Congreso de Innovación Córdoba – Innovador 2014, que realizó la Unidad de Vinculación Tecnológica Córdoba (Uvitec) el martes pasado en esta ciudad y que reunió a 450 personas.

En Argentina, se invierte en investigación y desarrollo (I+D) 0,7 por ciento del producto interno bruto (PIB), por debajo de Brasil (1,2 por ciento), pero por encima de Chile (0,4 por ciento). La distancia es mayor frente a los países desarrollados (dos al cinco por ciento).

Si bien esto es un avance frente al 0,4 por ciento de los ‘90, está lejos del objetivo del 1,65 por ciento del Gobierno nacional fijado en el programa Argentina Innovadora 2020. Para eso, es el sector privado el que tendrá que elevar la inversión.

Así lo dijo Fernando Goldbaum, presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica de la Nación. Este organismo, creado hace 17 años, tiene cuatro líneas de financiación: Fonsit, para investigadores; Fontar, para empresas; Fonsoft, para software y Fonarsec, para transferencia de conocimiento al sector privado.

“Este año, con Fonarsec se invertirán 55 millones de pesos, de los cuales 50 provienen del Estado y cinco millones del sector privado. Hay que cambiar esta ecuación; en los países desarrollados el 60 por ciento de los fondos para innovación son privados y el 40 por ciento es público”, explicó.

Uno de los grandes debates en la región es en qué actividades poner fondos para financiar innovaciones. Según Goldbaum, la mayor parte de los fondos para innovación se están aplicando a investigaciones en las áreas agroindustria, biotecnología, nanotecnología, tecnologías de la información y la comunicación (TIC), energía renovable y no renovable y técnicas no convencionales para el shale gas, este último rubro en vistas al desarrollo de proyectos extractivos en Vaca Muerta (Neuquén).

Córdoba, que recibe entre 10 y 15 por ciento de estos fondos según el programa, viene avanzando. Así lo asegura el presidente de Uvitec, Marcelo Olmedo: “Esto va a explotar, hay una semilla que está germinando gracias a un sistema emprendedor que funciona; en tecnología médica, Córdoba aporta 33 de los 60 millones de dólares que exporta el país. El gran desafío es persistir”.

Pocas patentes
Propiedad. De las 5.000 patentes que se presentan por año en el país, 15 por ciento pertenecen a firmas argentinas, según Hernán Charreau, director de Inteligencia Tecnológica de Clarke, Modet & Co. “No es que no haya innovación; no hay cultura de la propiedad en la industria. En Latinoamérica esto crece, pero en Argentina está estancado”, dice Charreau.

Córdoba. Presenta no más de un centenar de patentes al año.

Rubro. La industria farmacéutica y química aporta el 50 por ciento de las patentes nacionales.

“Una de las claves para innovar es estar mirando hacia afuera”
La innovación es un proceso largo, una evolución. Las claves son escuchar al cliente y mirar permanentemente hacia afuera de la empresa.

La frase pertenece a Alberto Franichevich, docente del IAE Business School, la escuela de negocios de la Universidad Austral.

El consultor presentó en Innovacor 2014 Nowhere Map, una herramienta para evaluar las características personales de los equipos de trabajo en innovación, marco en el cual explicó: “Generar en una empresa una cultura de la innovación es un proceso lento, no es automático ni mecánico, es una evolución”.

Para eso, dice, la empresa debe animarse a “experimentar con lo desconocido, ir a nuevos mercados, ir a visitar clientes que no le compran, modificar el empaque; innovar es una nueva forma de hacer las cosas de una manera que no se conocía”.

Según Franichevich, “en la generalidad de los casos” la empresa en Latinoamérica busca mejorar la eficiencia de sus procesos; 25 al 30 por ciento del tiempo de las empresas se pierde en reuniones de mala calidad. Pero la innovación implica un cambio más profundo en el empresario, una visión a futuro: “El que quiere innovar debe preguntarse ¿cómo hago yo para anticiparme al cambio de modelo de negocio que se viene y que me va a dejar fuera del mercado?”.

En este sentido, recalca que un paso muy concreto es escuchar al cliente. “La clave de la innovación es estar permanentemente mirando afuera y nutrirse del afuera, por ejemplo sumando ideas de emprendedores externos. Para eso, la empresa debe crear espacios para la gente que le gusta innovar”.

Fuente: La voz del interior

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